|
El
Patrón Transpersonal y la necesidad de
Por Ricardo Orozco
Resulta habitual referirnos a la Terapia Floral de Bach como una terapia, además de natural, holística, vibracional, energética. En fin, como una disciplina, una filosofía, diría, que concibe al hombre (y todo ser viviente, no olvidemos que también tiene un extendido uso botánico y veterinario) como un todo interconectado en un único organismo viviente llamado vida. No, naturalmente, como una amalgama de partes tabicadas y disociadas como mente, pensamientos, emociones, sentimientos, órganos, huesos, sistemas, etc….
Pero esto no es óbice para que muchos usuarios de las flores, terapeutas y en no pocos casos autores, hayan acotado el uso de las flores a un espectro casi limitado a la descripción de Bach. Pensemos que Bach esboza apenas una pincelada costumbrista de las esencias, mejor dicho de las personas necesitadas de ellas y sus circunstancias. Una descripción a veces intensa pero no intensiva. Para hacer un símil informático, escribe un pequeño archivo, que en realidad está en una subcarpeta que depende de un directorio, es decir, en un contexto más amplio: el espectro de actuación de la esencia. Inútil resulta, por consiguiente, intentar hacer cuadrar lo que vemos a nuestro alrededor con los textos escritos por Bach. No, obviamente, el espectro de actuación de una esencia floral de Bach no es una página de un libro, sino un mundo por descubrir.
Por ejemplo, el retrato de Bach de Clematis habla de un personaje romántico, alejado y desapegado del mundanal ruido y con un rico mundo de ensoñaciones. Carente de sentido práctico, inmaduro, una especie de Peter Pan que elige una “forma elegante de suicidio” para vivir. Sin embargo, puede que este retazo de descripción sólo represente un 5% de las prestaciones que la esencia abarca.
La flor sin duda sirve para mucho más; incluso encontramos Clematis muy deteriorados, esquizofrénicos muy embotados que carecen por completo de ensoñación ninguna. También ayuda en todo lo que sea obnubilación, desmayos, coma, zonas corporales anestesiadas, agotamiento, necrosis, etc. En suma, todo lo que está dormido, aletargado, todo lo que tenga que ver con el término DESCONEXIÓN.
En realidad, incluso el “retrato oficial de Bach” puede ser representado e incluído en este término: desconexión.
En el siguiente gráfico queda reflejada la situación a la que me refería anteriormente, donde debe destacarse que en realidad lo transpersonal engloba lo personal. CLEM ATIS
Quiere decir que el término que define la acción de la flor a todo nivel es en realidad lo que yo entiendo por Patrón Transpersonal (PT).
Trans es un prefijo que significa en latín más allá, o del otro lado; personal se refiere a personalidad o persona. Entonces, el PT es el o los términos que definen el modelo vibracional en desequilibrio sobre el que actuará la esencia.
En el ejemplo de CLE, la esencia actuará en todo lo que signifique una desconexión, es decir reconectando, y esto incluye a un animal, una planta, el dedo de una persona, la personalidad CLE descrita por Bach, etc.
La flor es decididamente transpersonal, vibra en la naturaleza ajena a si va a ser consumida en forma de esencia por una persona o no. Simplemente, vibra en un sentido que conceptualmente podemos llamar como de reconexión.
El Dr Bach, en su sapiencia y sensibilidad, percibió que esa vibración de la flor, podía servir para “reconectar” a personas que vibraban de una manera “desconectada”, o bien estructuras vivientes en las que análogamente sucedía lo mismo (ver por ejemplo la famosa historia del electricista, donde Bach prescribe CLE para la mano que está como muerta –sic-)[1]
Podríamos concluir en que el PT es un término que representa la acción arquetípica de la flor a todo nivel. En cierta forma designa la esencia de la esencia.
Desde 1994 me propuse sistematizar una serie de PT. Este trabajo tuvo dos cristalizaciones literarias. Una en 1996 y la otra en 2003.[2]Como casi todo en la terapia floral de Bach no es un tema cerrado y representa una línea de trabajo abierta.
Pero ¿para qué sirve el PT? En realidad el PT en las flores de Bach trata de amoldarse a un hecho cada vez más presente en los nuevos paradigmas que pretenden explicar la realidad en la que vivimos. Y este modelo es el reflejo del principio de la analogía.
La energía, se expresa en la naturaleza de forma analógica. Es decir, arquetipos energéticos jerárquicos que expresan modelos organizados de circulación energética. Esto es, patrones vibracionales de forma.
Pero hete aquí, que los patrones energéticos
maestros que rigen la manifestación de la forma no
son infinitos, por lo cual se repiten
analógicamente. De ahí la encantadora imagen
siguiente: las mismas formas que pueden verse
por un telescopio también pueden verse por un
microscopio.
La ley de la analogía rige pues el ordenamiento de
la energía y, por consiguiente, de la materia. Pero
resulta que naturaleza y mente son la misma cosa, o
al menos se rigen por los mismos patrones
energéticos. Bach fue un gran “superponedor” de
patrones: se dio cuenta de que muchos patrones
físicos, mentales y emocionales vibraban en la misma
frecuencia que determinadas flores que él denominó
como de un orden superior. De ahí que concibiera un
sistema terapéutico basado en 38 esencias florales.
Pero
deberíamos comprender que la enfermedad, la
disfunción, también vibra en unas determinadas
frecuencias que pueden ser reconducidas o
reequilibradas con la ayuda de las esencias.
Volviendo al ejemplo de CLE, la flor puede detectar
cualquier muestra de desconexión sea al
nivel que sea y dar una información que llamaremos
reconexión. En realidad, el uso del PT floral representa el estudio de la flor y su aspecto terapéutico visto desde una macroperspectiva. Por ejemplo, si entendemos que CLE significa, en su aspecto negativo desconexión, entenderemos porqué sirve para la persona soñadora descrita por Bach, pero también el motivo de su presencia en el Rescue Remedy. Entenderemos por qué reanima a alguien desmayado, ayuda a mejorar la condición de cualquier estructura atrofiada, dormida (desconectada), y porqué es una flor de reconducción energética tan importante como Olive o Centaury. Dicho de otro modo, ensancharemos nuestras miras y tendremos una visión más global, en cierto modo panorámica.
Si tomamos literalmente la descripción de ELM, sólo
emplearemos la esencia para personas
perfeccionistas, exigentes consigo mismas,
cumplidoras, muy responsables, profesionales y con
una gran capacidad de trabajo, que se abruman cuando
sienten que no pueden estar al nivel de excelencia
al que están acostumbradas. Pero si entendemos que
la esencia sirve para todo lo que sea
desbordamiento, comprenderemos mejor este
retrato, al mismo tiempo que nos explicamos el por
qué es tan útil en dolores de fuerte intensidad,
porqué interviene en fórmulas locales para la
artrosis y retorno venoso, y en suma el porqué es
una flor imprescindible en el estrés. También porqué
su efecto en ocasiones no tiene nada que envidiar al
del Rescate: toda emergencia supone un
desbordamiento.
Pero esto no es todo. El uso del PT nos abre las
puertas de todas las aplicaciones locales
complementarias al tratamiento floral de fondo, que
naturalmente debe ser personalizado. Es muy fácil
“leer” lo físico desde las palabras que designan los
PT. Asimismo, nos abre las puertas del tratamiento
de plantas y animales, ya que es mucho más fácil
abordarlos desde las terminología designadas.
El PT es en realidad la herramienta que nos permite,
después de haber contemplado al paciente
personalmente, situarnos en una metaposición, y
pensar transpersonalmente, para
complementar su evaluación. Este ejercicio nos
permite contemplar la forma y redondear la fórmula.
Nadie en su sano juicio puede pensar que el
tratamiento de un niño con enuresis sea Cherry Plum.
A nadie le traen a consulta una vejiga que pierde
líquido en una bolsa de El Corte Inglés. Obviamente,
el niño está en un contexto emocional determinado,
es de una determinada forma, se expresa
y siente de una manera y todo esto conlleva
unas determinadas flores muy personales para cada
individuo, más allá de su enuresis. Pero después de
este procedimiento, es lícito incluir en la fórmula
Cherry Plum, porque manifiesta un nivel de
descontrol (PT de Cherry Plum) del esfínter de
la vejiga. Naturalmente la causa del orinarse no es
Cherry Plum, pero la esencia es la sintonía fina del
tratamiento, la consideración que incluye la
forma en la que algo se manifiesta.
Pero debemos volver al diagrama impreso para
entender definitivamente que el PT no es la
aplicación física de las Flores de Bach, la
alopatización del sistema floral (¿cómo podrían las
flores ser alopáticas?), la presencia de la mente en
el cuerpo ni nada parecido. Todas estas cosas he
escuchado a lo largo de los años y reconozco mi
responsabilidad en no haber diseñado el esquema que
ahora todos podéis leer algunas páginas más arriba.
Como ya anticipara, el término o términos que llamo
PT, es simplemente un intento por definir lo que
hace la esencia floral a todo nivel, incluído el
personal.
El PT
no representa una alternativa terapéutica, sino un
complemento al trabajo floral de Bach.
Por otra parte, si lo pensamos detenidamente,
transpersonal y personal es en realidad la misma
cosa. Todo es personal y transpersonal al mismo
tiempo (y cada vez más la física cuántica, la
física de las posibilidades, apunta en este
sentido) porque todas las divisiones son arbitrarias
y sólo pueden tener la función de ayudar a entender
metódicamente algo. En verdad comprendo que esto es
así, y el uso del PT representa pues una licencia
metodológica.
En estos 12 años de PT, muchas han sido las
contribuciones recibidas, pero aún así es una tarea
inconclusa. En realidad ¿hay algo que no este sujeto
a ampliaciones, modificaciones, etc., o que no pueda
ser enriquecido con aportes? Me gustaría terminar con una reflexión que me aplico a menudo: no confundir mis límites personales con los de la Terapia Floral de Bach. Desde luego son dos cosas muy diferentes, porque aun con ser el sistema floral de Bach el más conocido, antiguo y que más literatura y casuística aporta, tal vez sólo sepamos un 30% de lo que en su generosidad puede ofrecernos. El ahondar en él vale realmente la pena. | ||||||||
|
| ||||||||