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Flores de Protección
Por Ricardo Orozco
A lo largo de la historia
floral, diferentes esencias han sido vinculadas al concepto
protección. Me gustaría contribuir en algo a sistematizar este
concepto. A priori, tal vez cuando escuchamos la palabra
protección pensamos en Walnut como flor más global y amplia en este
terreno. Efectivamente, WALNUT es una flor de amplio espectro en
lo que al tema se refiere. Ahora bien, no hay que magnificar las
competencias de esta esencia, precisamente debido a su amplio
espectro de actuación. Quizá sea bueno aquí aplicar el dicho de
"quien mucho abarca poco aprieta".
Esto no quiere decir que
no sea una flor magnífica con innumerables aplicaciones. En el
ámbito de lo mental, funciona para protegernos de los criterios
externos: sobre todo en lo referente a opiniones, convenciones
sociales, mandatos paternos, modas, etc. Sobre todo "lo que los
demás esperan de nosotros", "lo correcto", "lo que se debe hacer en
estos casos", etc. De ahí que WAL sea una flor de pioneros, al
ayudarnos a cortar con todas estas influencias que nos pueden
desviar de nuestro camino en la vida, alejándonos de la guía del
alma.
También nos protege de los cambios, no sólo los
generados por nuestras ideas o proyectos, sino los que dependen del
clima o de particulares situaciones: nacimiento, embarazo, pubertad,
menopausia, muerte, etc. En estos casos ayuda facilitando la
adaptación al proceso.
Tiene WAL una función muy sutil,
denominada por Bach como "rompe hechizos", pienso que en el sentido
de sentirse atrapado por algo "irremediable, inexorable". Aquí sería
aplicable en concepto de lo kármico, lo hereditario, etc.
En
este sentido, bien puede considerarse a WAL como un cortador de
cadenas.
Otra flor clásica en lo que a protección se refiere
es ASPEN. La protección que ofrece guarda
relación con el astral, es decir con las "filtraciones" que del
mismo llegan al mental y al físico, produciéndonos ansiedad,
angustia, miedo, aprensión, u otras manifestaciones generalmente
inespecíficas. ASP filtra, dejando pasar sólo no necesario para
nuestra evolución. Es pues una especie de ecualizador inteligente.
Existen dos flores comúnmente no consideradas como de protección.
Sin embargo son muy específicas en este sentido y no menos
importantes que las anteriores. Se trata de Red Chestnut y Centaury.
RED CHESTNUT nos protege en los
casos en que sentimos lo que le pasa al otro como si nos pasase a
nosotros. Esto puede ser al percibirlo de la misma forma: por
ejemplo el otro está triste y nosotros nos sentimos tristes, o
mediante un sentimiento distorsionado: como un dolor, cansancio,
opresión, etc.
Red Chestnut es una flor que trabaja la
individuación, y por tanto el desapego. En los supuestos anteriores,
podemos pues considerar que nos protege. Parece pues recomendable
para terapeutas excesivamente implicados en su relación con el
cliente, gente que trabaja en lugares de mucho sufrimiento:
hospitales, prisiones, funerarias y cementerios, etc.
Por
último, hay que reivindicar a CENTAURY, por lo que cito
textualmente a Krämer:
"Fundamentalmente, Centaury tiene que
ver con la demarcación de límites, tanto en el plano personal como
energético (...) En el campo energético se trata de demarcar el
campo de energía propio respecto al del entorno. Si no lo logra, el
individuo sufrirá fatigas aparentemente inexplicables. Por ejemplo,
la persona declarará sentirse cansada y débil delante de otras
personas. A veces expresa el miedo a que otras personas puedan
agotar su energía. Centaury puede ser de gran ayuda en estos casos,
al cerrar el aura y proteger el cuerpo energético y la personalidad
de las influencias del entorno inmediato. A cualquiera que se sienta
cansado y agotado en presencia de otros, se le aconseja depositar
una gota de Centaury pura directamente en la lengua. El individuo se
sentirá inmediatamente despierto y recargado energéticamente.
Esta esencia combinada con el Walnut, ha demostrado ser también un
remedio eficaz para proteger de las influencias de la llamada esfera
astral (...) Los pacientes que están muy enfermos chupan
automáticamente energía del entorno, ya que su debilidad extrema
crea un desequilibrio energético. (...) En el estado Centaury, los
pacientes muestran poca resistencia tanto al ambiente material como
al etéreo. Centaury cierra y ancla el aura en el nivel sutil. (...)
Por consiguiente, es una de las flores de Bach más importantes."
Bibliografía:
* Bach,
Edward. Bach por Bach. Obras Completas. Escritos Florales. Continente,
Buenos Aires, 1993/1999. * Krämer, Dietmar & Wild, Helmut. Nuevas
Terapias Florales de Bach. Sirio. Málaga, 2000. * Orozco, Ricardo.
Flores de Bach. Manual de Aplicaciones Locales. Indigo. Barcelona, 2003.
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