PREGUNTAS FRECUENTES

 

1 ¿QUÉ SON LAS FLORES DEL DR. EDWARD BACH?

Las flores de Bach constituyen un sistema completo que emplea 38 esencias provenientes de 36 flores, un brote (Chestnut Bud), y agua solarizada.


2 ¿FORMAN LAS FLORES DE BACH PARTE DE LA NATUROPATÍA U HOMEOPATÍA?

En absoluto. La terapia floral de Bach es una entidad bien diferenciada de las anteriores, con un cuerpo doctrinal y una filosofía bien diferenciada. La prueba de ello es que se realizan congresos específicos de terapia floral y existe una bibliografía bien diferenciada. Podrían encuadrarse dentro de las terapias energéticas o vibracionales.


3 ¿PARA QUÉ SIRVEN?

Hay varios niveles de utilización. En un sentido espiritual, sirven para armonizar la conexión entre el concepto de Yo Superior (Alma) y la personalidad, mayoritariamente a nivel intuitivo. También sirven para problemas puntuales: exámenes, viajes, emergencias, dolores, etc.

Podríamos hablar de un nivel profesional, que requiere una profunda capacitación: por ejemplo a la hora de tratar patrones profundos de personalidad y otro "de ir por casa", destinado al alivio de problemas que surgen en el seno del hogar.

También hay usos locales cotidianos muy eficaces: quemaduras, golpes, picaduras, etc.

En realidad, las flores trabajan los cuatro planos básicos del ser: espiritual, mental, emocional y físico simultáneamente, por lo que se puede considerar no sólo una terapia holística, sino un instrumento de crecimiento personal excelente.

Otras aplicaciones muy apreciadas se dan en animales y plantas, donde los efectos son muy rápidos e incluso sorprendentes.

Resulta imposible enumerar todas las indicaciones de las flores, pero se puede afirmar que ellas tienen algo que aportar en todas las enfermedades y problemas.


4 ¿PERO QUÉ ES LO QUE TOMAMOS DE LA FLOR?

Las flores se preparan de dos modos: por exposición al sol en agua (solarización) y por cocción. De esta forma se vehiculiza la energía de la planta (representada por la flor) en el agua. Como en el proceso de preparación hay varias diluciones, nosotros no ingerimos ningún principio molecular activo de la flor sino su campo vibracional, en cierta forma el alma vegetal de la flor.


5 ¿POR QUÉ CREÓ BACH SU SISTEMA FLORAL? ¿CUÁL FUE SU FILOSOFÍA?

Bach era reencarnacionista y tenía una visión sumamente espiritualizada de la vida. Bach dice que venimos a este mundo a aprender una o dos lecciones en particular. Para ello, el Alma encarna en una determinada personalidad que en sí contiene los errores a superar y los potenciales a desarrollar. En este proceso hacia la perfección final, existen obstáculos que desvían nuestra personalidad (entendida ésta como la dualidad cuerpo/mente), de la dirección marcada por nuestra Alma o Yo Superior, que sobre todo se comunica con la personalidad a través de la intuición. Estos obstáculos, que obstruyen la comunicación Yo Superior/Personalidad, vienen dados mayoritariamente por la influencia de otros,las pseudonecesidades, y sobre todo los defectos de nuestra personalidad, mecanismos de defensa, etc., los cuales sería muy extenso enumerar.

Cuando la personalidad se aparta de los dictados del Yo Superior (alma), surge el conflicto, la disarmonía que dará pie a la enfermedad. La enfermedad para Bach no es física en su inicio, sino la cristalización de un proceso que se inició a un nivel más sutil en forma de conflicto Alma/Personalidad. La finalidad de la enfermedad es ayudarnos a corregir el error que está obstruyendo la correcta comunicación entre el Yo Superior y nuestra personalidad, en definitiva a ser más conscientes de nosotros mismos.

Bach también reconoce que en ocasiones la enfermedad puede ser la consecuencia de agresiones externas, accidentes o grandes excesos, pero que mayoritariamente el proceso es el anterior.

En realidad, esta toma de conciencia y rectificación que debería darse espontáneamente, generalmente no se produce ya que estamos bastante bloqueados por una serie de motivos: sociales, culturales, emocionales, conductuales, etc.

Bach sintió que debía crear una herramienta que nos facilitase la reconexión con nuestra Alma, y desde luego que lo consiguió.

Todo el sistema floral está destinado a tratar los defectos de personalidad o circunstancias coyunturales que nos "desconectan" del contacto fluido con el Yo Superior, y por lo tanto generan el conflicto que originará la enfermedad o la perpetuará.

Se entiende así que las flores son algo más que una terapia: un instrumento de evolución espiritual y crecimiento personal.


6 ¿CÓMO SUPO BACH PARA QUÉ SERVÍA CADA FLOR?

El Dr. Bach era un sensitivo en el sentido más puro del término. Después de una época científica como bacteriólogo renunció a los métodos de laboratorio (1930), convirtiéndose él mismo en su propio laboratorio. En el descubrimiento de las primeras 12 flores ocurrían sincronismos muy significativos que le hacían fijar su atención en determinadas plantas. En las últimas 19, las de tercera generación, él mismo sentía el aspecto negativo que la flor corregía, hecho que lo espoleaba a encontrar una planta o árbol cuyas flores tratasen el estado en cuestión. Por ejemplo, llega a Cherry Plum (prunus cerasifera) después de unos violentos dolores producidos por una sinusitis que lo llevan a sentir que iba a perder el control de su mente. Nora Weeks, su secretaria personal, explica este hecho de forma accesible y clara en su obra: Los Descubrimientos del Dr. Edward Bach; Lidiun, Buenos Aires, 1993. Se trata de un libro de referencia para quienes quieran conocer aspectos biográficos del creador del sistema.

7 BIEN, PARTAMOS DE LA BASE QUE EL SISTEMA FUNCIONA, PERO ¿NO SERÍA MEJOR TOMAR LAS FLORES AUTÓCTONAS EN LUGAR DE LAS INGLESAS/GALESAS?

Este es uno de los errores más frecuentes de documentación que se cometen. No estamos hablando de la flora británica al referirnos a flores de Bach. Algunas son netamente mediterráneas y para nada autóctonas del entorno en el que vivió Bach. Para entender esto sólo basta pensar en Olive (olivo), Vine (vid), Sweet Chestnut (castaño dulce), etc. Otras proceden del Himalaya (Cerato) o de los Balcanes (Cherry Plum). Muchas crecen profusamente en España, como Chicory (achicoria), Vervain (verbena), Agrimony (agrimonia), Centaury (centaura) etc. Algunas, como la vid y el olivo, ni siquiera las preparó el propio Bach en Inglaterra o Gales. En algunos casos, intentó sin éxito sustituir algunas flores por especies autóctonas sin conseguirlo.
Se podría concluir diciendo que las 38 esencias están muy bien escogidas y conforman un sistema terapéutico completo.  Podríamos hablar, de hecho, de una verdadera flora arquetípica.


8 ¿ES UN SISTEMA SEGURO Y FIABLE?

Existe una experiencia de más de 70 años en su uso. El número de libros y publicaciones disponibles en la actualidad es muy  abundante. Son tantos los miles de casos tratados con éxito que la cantidad de usuarios y terapeutas aumenta día a día.


9 ¿EXISTEN CONTRAINDICACIONES, EFECTOS ADVERSOS O INCOMPATIBILIDADES?

No existen contraindicaciones de ningún tipo. De hecho es una terapia especialmente recomendable para embarazadas, ancianos y bebés.

No se han descrito efectos adversos o secundarios. En ocasiones se producen movilizaciones que pueden suponer una cierta incomodidad, pero pensemos que el sistema está creado para la reconducción de la personalidad a la tutela del Yo Superior, y no para la reafirmación del ego en sus patrones negativos, lo que puede generar resistencias que se traduzcan en síntomas muy variables. En cualquier caso, las supuestas incomodidades que surjan son llevaderas con la prescripción de esencias del sistema y con la pericia del terapeuta.

Las flores de Bach, son absolutamente compatibles con cualquier otra terapia, tanto alopática como homeopática, hecho que las hace especialmente recomendables, sobre todo en un momento en que los efectos iatrogénicos son cada vez más preocupantes.


10 ¿ES POSIBLE AUTOPRESCRIBIRSE LAS ESENCIAS?

Para ciertos problemas "domésticos", sí. Por ejemplo, días en los que estamos nerviosos o irritables, cuando necesitamos  adaptarnos a una nueva situación, agotamiento psíquico o físico, en resumen hechos más o menos circunstanciales. Ahora  bien, cuando hablamos de problemas profundos de la personalidad, como transtornos obsesivo-compulsivos, depresiones crónicas, etc., nos estamos refiriendo a tratamientos largos y generalmente complicados, en los que obviamente se debe recurrir a un terapeuta muy cualificado.


11 ¿CÓMO SE PRESCRIBEN LAS ESENCIAS?

Si miramos a nuestro alrededor constataremos que se prescriben de forma muy diversa y a veces irresponsable. A mi modo de ver, estamos ante una terapia seria y no ante un amable juego de salón. Sin desmerecer otras formas de prescripción, muchos apostamos por la entrevista personal semiestructurada, porque es la forma más fiable y ordenada. De esta manera, el efecto de las flores se suma al valor terapéutico de la entrevista en sí. Para obtener los mejores resultados se requiere una cierta formación en técnicas de entrevista, o al menos conocer algunos de los problemas más frecuentes que se dan en estas dinámicas (transferencia, contratransferencia, etc.).


12 ¿CUÁNTO DURA UN TRATAMIENTO?

Es una pregunta difícil de contestar. Una cosa es el tratamiento de problemas coyunturales, como por ejemplo un examen, la mala adaptación a un cambio, una ruptura afectiva, etc. En estos casos, los tratamientos son cortos: desde semanas a pocos meses. Existen otras situaciones, en las que el tratamiento debe ayudar a reestructurar patrones profundos de la personalidad.
En estas situaciones, la terapia puede prolongarse durante años, aunque los resultados ya son evidenciables relativamente pronto, compensando desde un principio el inicio de la misma.

13 ¿HAY QUE ESTAR ENFERMO PARA TOMAR LAS FLORES?

De los apartados anteriores se deduce que las flores siempre tienen algo que aportarnos. Mucha gente.
acude a las consultas desde diversas perspectivas y expectativas. Una gran parte recurre a nosotros cuando han fracasado las herramientas alopáticas estandarizadas. Otros pacientes, más conscientes, acuden en busca de un poderoso instrumento de crecimiento personal. De manera que no hay que estar enfermo para recurrir a las flores.


14 ¿CUÁL ES EL NÚMERO MÁXIMO DE FLORES POR PRESCRIPCIÓN, Y CUÁL EL DE TOMAS?

No hay un consenso unificado sobre el número de flores por prescripción. Yo personalmente no rebaso las 8, aunque en muchas ocasiones no son necesarias tantas. No es cierto que a más esencias menos efecto. Hay historias del propio Bach, donde se suman siete. Existe un punto individual de saturación, que hace que un alto número de esencias den una información muy dispersa que no se puede decodificar. Pero esta cantidad puede variar de una persona a otra. Lo que sí es cierto, es que un número grande de esencias en el tratamiento, plantea un problema metodológico de seguimiento de los casos, ya que cuesta más saber qué esencias están trabajando en qué planos, o de cuáles se puede prescindir.

El tema es que existen situaciones en que un solo hecho ya nos remite a varias. Por ejemplo, un accidente del pasado muy traumático con una gran carga emocional donde el pánico jugó un papel importante y que nos martillea la mente continuamente.
Las flores serían: STAR OF BETHLEHEM como destraumatizante global. Como no es una flor muy específica, debe ser reforzada con ROCK ROSE para tratar el pánico incrustado en nuestro sistema energético. HONEYSUCKLE trata el pasado emocional en todo sentido y WHITE CHESTNUT para la reiteración mental del recuerdo.

Mucha gente cree que el número de tomas es siempre de 4 al día, pero esto sólo es válido para niños. Para adultos es lo mínimo. Muchos pacientes no responden hasta que toman 6 u 8 dosis. En situaciones de extrema urgencia, la frecuencia de tomas puede ser de cada 30 segundos, hasta la remisión del cuadro. Por el contrario, existen algunos casos de personas especialmente sensibles a las flores que deben ingerir menos de 4 tomas al día, pero esto es bastante inusual.

En cualquier caso, la cantidad de gotas por toma es siempre de 4, y en esto sí que hay un consenso entre la mayoría de los autores, ya que está comprobado que lo que acelera el tratamiento no es la cantidad de producto ingerido por toma, si no la frecuencia en la administración de la prescripción.

En realidad, no parece una buena idea que el paciente se administre las tomas según su propio criterio, ya que esto es partir de una base generalmente idealizada según la cual estamos siempre en una disposición intuitiva óptima. Pensemos que el ego, que en definitiva es el que debe ser reestructurado puede muy bien decidir que no necesita las flores, en contra del Yo Superior, lo que sin duda representa una resistencia.


15 ¿CÓMO SE PREPARA Y SE CONSERVA LA PRESCRIPCIÓN?

Como es sabido, en la preparación de la tintura madre, los fabricantes ingleses diluyen el líquido obtenido (solarización o cocción) en otra parte idéntica de coñac. El botellín de stock que compramos para uso del terapeuta, contiene coñac (100 % o algo menos según el fabricante) y una pequeña cantidad de tintura madre: generalmente una gota por 10 ml de coñac. El sentido de esto es la conservación de la energía vibracional de la flor. Más adelante, el terapeuta toma de este stock 2 ó 3 gotas por 30 ml de agua de cada una de las esencias prescritas. De manera que las esencias están acostumbradas a vivir sumergidas en coñac, que además proviene de la uva (VINE) y se añeja en cubas de roble (OAK), por lo que constituye un medio armónico para ellas, como en su día lo decidió el Dr. Bach.

A la hora de conservar la prescripción del paciente, hay que añadir un 10% aproximadamente de coñac, dependiendo del clima.

La cantidad de alcohol que se ingiere es pues infinitesimal y no representa ninguna contraindicación para enfermos hepáticos o pacientes que tomen psicofármacos o incluso Antabus.

No obstante, otras formas válidas de conservar el preparado consisten en el uso de glicerina vegetal o vinagre biológico de sidra (manzana).